El librito dice...

Por: Humberto Valdés 2016-11-09

El Rey Midas

“Sólo los líderes capaces de inspirar confianza en base a su carácter pueden mantener a todos centrados en las tareas importantes”. Gracias Víctor Vucetich.

La fecha exacta no la sé, debió ser entre 1980 y 1982, llegaba mi padre a casa a la hora de la comida y su primer comentario fue: ¿Qué creen? Atendí a la esposa de un futbolista, la esposa de Víctor Vucetich.

¿Vucetich? Dije yo, ¿el que juega en el Atlante? Era la época en donde el IMSS era propietario de los Potros y en donde mi padre alternaba la consulta pública y la privada. Ahí empezaba a escuchar su nombre, a través de la ginecología en conjunto con el futbol.

Pasaron los años y su nombre volvió a aparecer en pláticas con compañeros, primero con “Lupillo” Castañeda quien en varias ocasiones fue mi compañero de cuarto en las concentraciones y decía: “el Vuce es bien inteligente, sabe por dónde hacerle daño al rival”. Lupillo lo tuvo como técnico por ahí de 1992 con aquel León campeón.

Llegaba la pretemporada de 1993-1994, mi primera en el plantel de Primera División y coincidíamos en el mismo lugar con Tecos de la UAG; en ese plantel había dos compañeros de selección juvenil, Duilio y Flavio Davino, el técnico de esos Tecos era Vucetich.

“Gato, me decían, Gato, el profe es muy bueno, confía en los chavos, confía en nosotros”, decían Duilio y Flavio, Tecos salió campeón esa temporada y los dos jugaron constantemente y ya sabemos cómo terminaron sus exitosas carreras.

Llegaba mí momento, el momento de conocerlo y trabajar con él. Veníamos de perder los cuartos de final contra América 2-3 en aquel juego en donde Kalusha (tipazo) fallaba solo frente a la portería.

LOS CORRIERON A TODOS MENOS A UNO

Quiero hacer un paréntesis en el tema de Vucetich porque esa eliminatoria marcó varias cosas en mi carrera y en mi persona. El primer juego lo perdimos 3-0 y nos expulsaron a dos, Taboada y Rangel, tenía que ir al doping y habré llegado al hotel como a las 2:00 de la mañana. Un compañero me dijo: “Llegó el presidente y nos dijo que sacáramos las cosas del hotel que pasara lo que pasara en el juego de vuelta nos iban a correr a todos” (qué tiempos aquellos).

Llegaba la charla técnica previa al juego de vuelta y claramente escuché a Doña Rosy Álvarez QEPD decir: “Qué importa si está chavo, juega bien y listo” ¡Se referían a mí! Creo que no querían que jugara. Nunca voy a olvidar lo que me dijo el “Flaco” Tena faltando unos 40 minutos del inicio del juego: “Betito ¿estás nervioso? –Algo, Flaco, le dije yo. Betito, hoy vas a ser de los mejores y pase lo que pase nos van a correr a todos pero tú te vas a quedar”.

Pues resultó ser de los mejores partidos que tuve en mi corta trayectoria. Tristes y muy golpeados por esa Liguilla nos informan que llegaba Vucetich, la presentación como a ninguno de los que a mí me tocaron y miren que uno también ha ganado mucho como Enrique Meza y el otro ganó medalla de oro en Londres, Luis Fernando Tena.

VUCETICH EN LA NORIA

Presentación en el auditorio de La Noria, presentación de lujo para un técnico que venía de ganar ya varios campeonatos y terminando a trabajar. Lo primero que pensé fue que el sueño se había acabado, venía de jugar seis partidos de la liga y los dos de Liguilla, creo que vamos de nuevo a la banca porque estoy chavo como decían “algunos”.

Primer entrenamiento hicimos futbol, primer acercamiento con el “Rey Midas”.

“Valdés, venga para acá” ¿primer regaño? ¡pues no! “Valdés, me quieren traer un central pero no quiero a nadie, me la voy a jugar con usted y acuérdese de mí que este torneo va a estar en Selección Nacional, ¿Cómo ve?”

Bueno, pues a partir de ahí jugamos toda la copa de 1996 saliendo campeones, fuimos a Monterrey a ganar la “Copa Monterrey 400 años”. La Liga la jugamos semana a semana hasta la jornada 11 en donde se me acabó la carrera por la ruptura del tendón de Aquiles derecho (historia ya contada).

Cuando parecía que todo se había acabado, cuando dejé de ser activo importante para Cruz Azul, cuando me deprecié (tristemente eso pasa en el futbol), después de ser campeones de liga en 1997, Vucetich me pide para ir a Tecos.

¡Yo no quería ir! ¿De Cruz Azul a Tecos? ¡Imposible! Al final accedí, fueron 10 días los que estuve en Guadalajara, de los mejores momentos de mi vida dentro del mundo del futbol; nos recibieron como estrellas, nos trataron muy bien, ¡Hasta ver nevar me tocó en Guadalajara! Y todo terminó con la ruptura de mi tendón de Aquiles izquierdo.

Siempre estaré agradecido con la Universidad Autónoma de Guadalajara y siempre estaré agradecido con Víctor Manuel Vucetich que más que el “Rey Midas” ¡el gran estratega, el multicampeón! siempre será un amigo y la persona que me brindó toda su confianza en momentos importantes y difíciles dentro de mi carrera.

¡Gracias Víctor!

Humberto Valdes Periodista Televisa Ciudad de México, DF

 @BETO_VALDES

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