Aquí sólo Football

Por: Iván Pirrón 2016-10-31

Panorama Negro y Plata

¿Cómo es posible que un equipo gane un partido en el que fue castigado 23 veces y esos 23 pañuelos le costaron 200 yardas? Tampoco me lo puedo explicar, pero creo que ayudaría si tu quarterback pasa para más de 500 yardas y cuatro touchdowns.

Así fue como los Raiders lograron su sexto triunfo de la campaña y se mantuvieron invictos como visitantes, tras su dramático triunfo en tiempo extra, 30-24, en Tampa.

Oakland tiene marca de 6-2 y es segundo sembrado en la AFC, sólo detrás de los Patriots (7-1). Leíste bien.
El joven pistolero que los Raiders tienen como quarterback es el principal “culpable”.

Derek Carr pasó para 513 yardas, un récord de la franquicia, tras completar 40 de 59, sin intercepción, incluido un envío de touchdown de 41 yardas a Seth Roberts con 1:45 por jugar en el tiempo extra, con lo que Oakland derrotó a los Buccaneers.

Carr se convirtió apenas en el tercer jugador en la historia de la NFL con 500 o más yardas por aire, cuatro o más pases de touchdown y cero intercepciones en un mismo juego, uniéndose al pequeño club del que sólo eran miembros Y.A. Tittle (1962) y Ben Roethlisberger (2014).

Con esas 513 yardas superó a Cotton Davidson, quien hasta el domingo tenía la marca de los Raiders, con 427 en 1964.

“Es muy bueno, no voy a mentir, yo estaba tan abrumado por la emoción cuando alguien me dijo y casi me puse a llorar”, reveló Carr. “Son cosas que sueñas cuando eres un niño y estoy bendecido que de Dios me utiliza en esta posición. Estoy simplemente muy agradecido”.

Carr está convertido en uno de los mejores pasadores de la NFL en la actualidad. Tiene el quinto rating más alto (100.9); ha completado 66.3 por ciento de sus envíos (214 de 323) para 2 mil 321 yardas, con 17 touchdowns y sólo tres intercepciones.

“Es más la parte mental. ¿Tienes confianza en tu lectura?, ¿estás seguro de lo que estás viendo?, ¿estás seguro de tus estudios del juego? Porque eso es lo que te lleva a estar físicamente seguro. Es un poco la manera en que lo veo”, agregó Carr.

Es el cuarto mejor pasador de la NFL en el cuarto periodo, con rating de 106.8. Seis de sus pases a las diagonales los ha lanzado en el último cuarto.

Y también es el quinto mejor quarterback en tercer down (rating de 98.1).

Amari Cooper y Michael Crabtree fueron sus objetivos principales en Tampa. Cooper tuvo 12 recepciones para 173 yardas y un touchdown, mientras Crabtree atrapó ocho espirales para 108 yardas.
La ofensiva totalizó 626 yardas para empatar un récord de la franquicia, establecido el 25 de octubre de 1964, ante Denver.

Y todo esto en medio de una lluvia de pañuelos en Tampa. Los Raiders impusieron un nuevo récord de la NFL con 23 castigos para 200 yardas. Entre otras sanciones, Oakland fue penalizado por retraso de juego en primera y gol y una interferencia de pase ofensiva contra Crabtree que anuló un touchdown.

Pero el equipo del coach Jack del Rio sobrevivió al intento de autodestrucción y ahora los Raiders están 6-2 por primera vez desde la temporada de 2001, cuando Oakland terminó 10-6 y avanzó hasta la Ronda Divisional.

Ese inicio de 5-0 como visitantes es algo que los Raiders no experimentaban desde 1977 cuando, bajo el mando del coach John Madden, el equipo terminó 11-3 y llegó hasta el Juego por el Campeonato de la AFC.

La próxima semana, los Raiders reciben a los campeones Broncos (6-2), en un juego en el que Oakland podría comenzar a separarse en la carrera por la corona de la División Oeste de la AFC.

“Nunca es demasiado pronto. Ya empecé con mis compañeros en el vestuario, mi mente ya está ahí”, aseguró Carr.

“El camino para ganar la División pasa por ellos. El camino al Super Bowl pasa por ellos. Están arriba. Todo el mundo nos quiere coronar porque no hemos ganado durante mucho tiempo y ahora estamos aquí. Pero no estamos arriba. Respetamos a todos, pero no le tememos a nadie”.

Se anticipa uno de los mejores juegos del año. Y si los Raiders se imponen, entonces en la AFC podríamos tener un panorama negro… y plata.

LAS RÁPIDAS DEL DOMINGO
1.    Sin contar el MNF, sólo tres corredores rebasaron la marca de las 100 yardas en la Semana 8: DeMarco Murray (123) de Tennessee, Melvin Gordon (111) de San Diego y Tim Hightower (102) Nueva Orleans. Sólo los Chargers perdieron. Por otra parte, seis quarterbacks pasaron para 300 o más yardas: Tom Brady (315) de Nueva Inglaterra, Blake Bortles (337) de Jacksonville, Josh McCown (341) de Cleveland, Carson Palmer (363) de Arizona, Kirk Cousins (458) de Washington y Derek Carr (513) de Oakland. Sólo Patriots y Raiders ganaron esos partidos.

2.    “Romo no está listo para jugar”, dijo Jerry Jones, dueño de los Cowboys, al final del partido que su equipo ganó, de la mano del novato Dak Prescott, en tiempo extra a Filadelfia. Quizá eso termine con la controversia en Dallas, pero haga crecer la versión de que Tony Romo pidió ser cambiado de equipo si no recupera la titularidad. La realidad es que, con Prescott, Dallas (6-1) es el mejor sembrado en la NFC. ¿Por qué tendrían que cambiar de quarterback?

3.    Nadie habla de los Texans, pero con su 5-3 Houston es el tercer mejor sembrado en la AFC, lo cual significa que el juego del 21 de noviembre en el Azteca podría tener serias implicaciones en la confección de los Playoffs. Sin su mejor jugador, alias J.J. Watt, la defensiva de los Texans sólo le permitió tres puntos al ataque de los Lions en la primera mitad, lo más bajo para Detroit en la campaña. Además, Houston frustró a los visitantes para un 27% de efectividad en tercer down (3 de 11), incluido 17% (1 de 6) en la primera mitad. Vaya duelo contra Carr y el ataque de los Raiders.

4.    En la NFC, la carrera por un boleto a la postemporada promete ser no apta para cardiacos. Después de Dallas y Minnesota (asumiendo que los Vikings van a derrotar a Chicago en el MNF para quedar con récord de 6-1), sólo Atlanta (5-3) tiene cinco triunfos. Hay cinco equipos con cuatro victorias: Seattle (4-2-1), Green Bay (4-3), Giants (4-3), Filadelfia (4-3), Washington (4-3-1) y Detroit (4-4). Y no muy lejos están Arizona, Rams, Tampa Bay y Nueva Orleans, todos con 3-4. Curioso, pero si la campaña terminara hoy, en uno de los Wild Card se enfrentarían Packers y Falcons en Atlanta, tal y como sucedió el domingo, cuando Matt Ryan lanzó tres pases de touchdown y terminó 28 de 35 para 288 yardas en el triunfo de los Falcons, 33-32 sobre Green Bay.

5.    Con el empate entre Washington y Cincinnati, 27-27 en Londres, la NFL tiene su segunda igualada en una misma temporada por primera vez desde 1997. Curiosamente, también ocurrieron en semanas consecutivas. Fue en las Semanas 12 y 13: Baltimore y Filadelfia empataron 10-10, y siete días después vino la igualada 7-7 entre Redskins y Giants. La NFL implementó hace algunos años una nueva regla para tratar de erradicar los empates, pero no ha sido muy efectiva. Quizá sea hora de aprenderle algo al football colegial y adoptar su sistema de “muerte súbita”. ¿Cómo funciona? Si un partido termina empatado en su tiempo regular, los equipos juegan periodos adicionales hasta que el juego tiene un vencedor. Cada periodo consta de una posesión para cada equipo (el orden se decide a través de un volado). Cada ofensiva inicia en la yarda 25 del equipo contrario. Si los equipos siguen empatados al final de un periodo, juegan otro. A partir del tercer periodo, los equipos ya no pueden patear puntos extra y deben intentar conversiones de dos puntos. Es más divertido y nos olvidaríamos de un resultado que no le viene bien a este deporte.

Periodista Televisa Ciudad de México, DF

 @Ivan_Pirron

Coordinador de Información Noticiero Televisa Deportes. Ver todas las emisiones