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Por: Iván Pirrón 2016-10-04

Panthers y Cardinals, en problemas

Los equipos que en enero disputaron el Juego de Campeonato de la Conferencia Nacional están irreconocibles.

Carolina y Arizona están ambos con récord de 1-3 y, por si fuera poco, con sus quarterbacks titulares bajo el protocolo de conmociones de la NFL.

El domingo, Panthers -campeones de la NFC y uno de los favoritos naturales en 2016- fue humillado en Atlanta, donde Matt Ryan y Julio Jones trataron a la defensa de Carolina como si fuera un equipo colegial.

Ryan pasó para 503 yardas y cuatro touchdowns, mientras Jones tuvo 12 recepciones y 300 yardas. Sí, leíste bien: ¡300 yardas!

La derrota podría ser doblemente dolorosa, porque el quarterback Cam Newton, el MVP de la liga en 2015, tuvo que salir del partido en el último cuarto para ser evaluado de síntomas de conmoción cerebral tras un golpe de Deion Jones en una conversión de dos puntos.

El suplente de Newton, Derek Anderson, tuvo sus momentos, pues lanzó un par de pases de touchdown en el cuarto periodo, pero también sufrió una intercepción, que Robert Alford regresó 30 yardas hasta las diagonales con 1:14 en el reloj.

Sin contar a Newton, Panthers únicamente produjo 19 yardas por tierra. El año pasado, Carolina tuvo el segundo mejor ataque terrestre de la NFL, con 142.6 yardas por juego; en 2016, la cifra se ha reducido a 121.8.

Otro problema es el tiempo que ha tenido Newton en la bolsa de protección. Aunque sólo fue capturado una vez en Atlanta, la defensiva de los Falcons lo golpeó ocho veces, una semana después de que Minnesota lo capturó en ocho ocasiones y lo golpeó una docena de veces.

Newton (13) es el segundo quarterback más capturado en lo que va de la temporada, sólo detrás de Andrew Luck (15).

A la defensiva, el panorama tampoco luce alentador, particularmente contra el pase.

Poco antes del inicio de la campaña, Panthers se deshizo de su mejor esquinero, Josh Norman, quien de inmediato firmó con Washington.

Los veteranos Charles Tillman y Roman Harper tampoco fueron recontratados.

Carolina tuvo que usar a un par de novatos en el perímetro: James Bradberry y Daryl Worley y, coincidencia o no, Panthers se convirtió en el primer equipo de la NFL que permite un pasador 500 y un receptor 300 yardas en el mismo juego.

Bradberry tuvo la imposible misión de cubrir a Jones, quien abusó del muchacho.

“Me pusieron al joven en coberturas uno a uno… y Matt tomó grandes decisiones”, dijo Jones.

Los dos próximos rivales de Panthers antes de la semana de descanso, son divisionales: Tampa Bay y en Nueva Orleans.

Después del “bye”, Carolina recibe a nuestro otro equipo en cuestión: Arizona.

Los Cardinals perdieron su segundo juego en casa, ahora 17-13 ante los Rams, cuando Tavon Austin regresó una patada 47 yardas para preparar un pase de touchdown de cuatro yardas de Case Keenum a Brian Quick con 2:41 para jugar.

Carson Palmer pasó para 288 yardas y un touchdown, pero dejó el partido con síntomas de conmoción, luego de que su cabeza golpeó el césped tras una captura de Aaron Donald con 5:40 en el reloj.

Drew Stanton fue su reemplazo y de los 11 pases que intentó, dos fueron interceptados.

No es que Palmer esté jugando mucho mejor. En lo que va del calendario ha completado apenas el 58.8% de sus envíos; tiene seis touchdowns, cinco intercepciones y ha sido capturado en 12 ocasiones, incluidas ocho en las dos semanas más recientes.

Arizona fue sexto en 2015 en defensiva contra la carrera, al aceptar un promedio de 91.3 yardas por partido, pero en 2016 se ha desplomado hasta la posición 20 al permitir 110 por juego.

Hace un par de semanas, en Buffalo, los Bills amasaron 208 yardas por tierra, incluidas 110 de LeSean McCoy y otras 76 del quarterback Tyrod Taylor.

Los intercambios de balón son otro problema de Panthers y Cardinals.

En 2015, Panthers fue líder de la NFL con un balance de +20, con 24 intercepciones y 15 fumbles recuperados, mientras Cardinals fue cuarto, con +4 (19 intercepciones, 14 fumbles). Esta temporada, Carolina es 25 de la NFL con -3 y Arizona 18, con -1.

Entre los equipos que jugaron el Super Bowl la campaña anterior, el 1-3 de Panthers es el peor inicio desde 2007, cuando los Bears perdieron tres de los primeros cuatro.

Sólo tres equipos que jugaron el Super Bowl han empezado la siguiente temporada sin victorias después de cuatro juegos. Los Rams perdieron cinco consecutivos para iniciar la campaña 2002. Y en 1999, tanto Denver como Atlanta comenzaron 0-4.

“Creo que debemos ser mejores que eso”, dijo el coach Ron Rivera.

Es hora de demostrarlo.

Periodista Televisa Ciudad de México, DF

 @Ivan_Pirron

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