Aquí sólo Football

Por: Iván Pirrón 2016-09-19

Belichick gana con cualquier QB… por ahora

Jimmy Garoppolo había estado impecable. En las primeras ofensivas de los dos partidos en los que fue titular con los Patriots, Nueva Inglaterra anotó sendos touchdowns. En esos drives, Garoppolo completó 9 de 10 envíos para 139 yardas.

El domingo ante Miami, comandó una serie de 8 jugadas y 75 yardas que terminó con una espiral a las diagonales de 12 yardas a manos de Danny Amendola. Ese touchdown marcó el rumbo del segundo triunfo de los Patriots en la temporada. Sin Tom Brady.

Pero Garoppolo salió del partido en el segundo cuarto con una lesión en el hombro y tuvo que ser relevado por el tercer pasador de Nueva Inglaterra, el novato Jimmy Brissett, selección de tercera ronda proveniente de North Carolina State.

Brissett apenas intentó 9 pases; completó 6 para 92 yardas y el jueves podría jugar su primer partido como titular en la NFL, cuando los Patriots reciban a Texans.

Pero Nueva Inglaterra ganaba 21-0 y el novato únicamente hizo lo necesario para no perder.

“Hice lo suficiente para ganar y obviamente tengo que mejorar, pero fue suficiente. Hicimos un buen trabajo en todas las fases del juego y eso nos ayudó a llevarnos esta victoria”, dijo Brissett.

Garoppolo, quien completó 18 de 27 para 234 yardas y tres touchdowns, tuvo que abandonar el partido cuando Kiko Alonso, linebacker de los Dolphins, lo derribó y el pasador cayó sobre el hombro derecho.

Los siguientes dos partidos de los Patriots son en casa, ante Houston y los Bills, rivales que no parecen una amenaza para el equipo del coach Bill Belichick, incluso con Brissett en los controles.

Los Patriots han ganado 82 partidos consecutivos en casa cuando se van con ventaja al descanso, un récord de la NFL. La última vez que perdieron un juego después de tener la delantera al medio tiempo, fue en diciembre del 2000 (curiosamente ante Miami, cuando cayeron 27-24, después de ir arriba 21-17 al descanso).

El ala cerrada Martellus Bennett y el corredor LeGarrette Blount podrían ser los mejores amigos del novato. Bennett sumó 114 yardas y Blount otras 123, convirtiéndose en la primera pareja de receptor-corredor de los Patriots con más de 100 yardas en el mismo juego desde octubre de 2014.

Bennett también podría verse beneficiado con el regreso de Rob Gronkowski, quien se ha perdido los dos primeros juegos de la campaña debido a una lesión en el bíceps femoral.

La buena noticia para los Patriots fue el regreso del tackle izquierdo Nate Solder, quien regresó a  la titularidad tras perderse el juego de la Semana 1. Solder solamente jugó cuatro partidos en 2015 debido a lesiones.

Si Garoppolo no se recupera pronto, Jacoby Brissett podría convertirse en el primer quarterback novato que inicia un partido con los Patriots desde 1993 (Drew Bledsoe). Será, por supuesto, el primer novato desde que Belichick llegó a Nueva Inglaterra, en el 2000.

Por el momento, Belichick gana con cualquier quarterback y Brady regresa en la Semana 5.

Agárrense.

SIN ANTONIO, SIN PROBLEMA

La defensiva de Cincinnati hizo un estupendo trabajo para contener el mejor receptor de la NFL. Aunque Ben Roethlisberger lo buscó en 11 ocasiones, Antonio Brown apenas atrapó 4 pases para 39 yardas.

Pero los Steelers encontraron la manera de ganar sin la colaboración de su mejor hombre a la ofensiva. El “Big Ben” pasó para 259 yardas y tres touchdowns, mientras DeAngelo Williams llevó el balón 32 veces, sumó 94 yardas por tierra y otras 38 por la vía aérea, incluida una anotación en el triunfo de Pittsburgh, 26-14 en el Heinz Field.

Los desconocidos alas cerradas Jesse James y Xavier Grimble también tuvieron recepción de touchdown.

Aunque Andy Dalton pasó para 366 yardas, la defensa de los Steelers también mantuvo discreto al mejor receptor de los Bengals, pues A.J. Green tuvo únicamente dos recepciones y 38 yardas.

A Le’Veon Bell le queda un juego de suspensión. Y con el estelar corredor de regreso, la ofensiva de Pittsburgh será, a partir de la Semana 4, incluso más poderosa.

HAY VIDA SIN ROMO

Dak Prescott demostró que los Cowboys sí pueden ganar sin Tony Romo.

Tras una intercepción de Kirk Cousins en el touchdown, el novato comandó la serie ofensiva de la diferencia, que culminó Alfred Morris con una carrera de anotación de cuatro yardas a poco menos de cinco minutos del final juego y los Cowboys derrotaron como visitantes 27-23 a Washington.

Prescott terminó 22 de 30 para 292 yardas y logró su primer touchdown por tierra en la NFL, una escapada de 6 yardas en la segunda mitad.

Fue apenas el segundo triunfo de Dallas en 16 juegos sin Romo y ambos han sido ante los Redskins.

Según el Elias Sports Bureau, los 75 pases de Prescott sin intercepción representan una nueva marca en la NFL para los dos primeros partidos de un jugador. El récord le pertenecía a Warren Moon, con 72 en 1984.

WARE, FUERA

Fue un costoso triunfo para los campeones.

El linebacker DeMarcus Ware se fracturó el antebrazo y los Broncos tendrán que evaluar este lunes si requiere o no cirugía.

Denver va a extrañar a Ware, quien conforma con Von Miller la mejor pareja de linebackers exteriores de la NFL.

Miller (tres capturas contra Indianapolis) volvió a lucir como el MVP del Super Bowl 50, cuando capturó y zafó el balón a Andrew Luck en la jugada que selló el triunfo sobre los Colts.

Con 1:51 en el reloj del cuarto periodo y Denver arriba por 6 puntos, Indianapolis trataba de montar la serie ofensiva ganadora, pero Miller superó al tackle Joe Reitz y zafó el balón a Luck; el linebacker Shane Ray tomó el ovoide y se escapó 15 yardas para el touchdown de la victoria.

Fue el segundo touchdown de la mejor defensa de la liga. El esquinero Aqib Talib se llevó una intercepción 46 yardas hasta las diagonales. Talib ha regresado 9 intercepciones para touchdown en su carrera, con lo que empató a Ken Houston, Deion Sanders y Aeneas Williams, todos miembros del Salón de la Fama (Rod Woodson tiene el récord de la NFL con 12).

Luck se fue con 21 de 40 para 197 yardas y fue capturado en cinco ocasiones.

FOOTBALL EN LAX

Veintidós años después, la NFL regresó la ciudad de Los Ángeles, California.

No fue un partido espectacular, pero los Rams vencieron 9-3 a los Seahawks, así que L.A. tuvo al menos un par de razones para celebrar.

Oficialmente, el Los Angeles Memorial Coliseum registró una asistencia de 91 mil 46 aficionados.

BRADFORD, CON EL PIE DERECHO

Mike Zimmer, coach de los Vikings, lo quiso mantener en secreto, pero un día antes del partido ante Green Bay, era del dominio público que Sam Bradford sería el quarterback de Minnesota en la Semana 2.

Y Bradford -adquirido de emergencia en un canje con Eagles, tras la lesión de Teddy Bridgewater- respondió a lo grande en su debut con los Vikings al completar 22 de 30 pases para 286 yardas, con dos touchdowns en el triunfo de Minnesota 17-14 sobre el odiado rival en la inauguración del TCF Bank Stadium.

La mala noticia para Minnesota fue la lesión del corredor Adrian Peterson, quien salió del juego en el tercer cuarto con una lesión que, hasta el momento, no se ha clarificado si fue en el tobillo o la rodilla derecha.

Periodista Televisa Ciudad de México, DF

 @Ivan_Pirron

Coordinador de Información Noticiero Televisa Deportes. Ver todas las emisiones