Una redonda no para

Por: Toño Quiroga 2016-07-13

Una deuda menos

Temas Relacionados
,

En el futbol actual para cualquier fanático es imprescindible ver a su máximo referente en lo más alto, la misma historia así lo ha dictado, tarde o temprano este deporte premia a los mejores sin importar la nacionalidad, la forma, la competición.

Y no me refiero a que siempre deba ser un título el logro máximo para aquellos jugadores de élite, pero de naciones quizá no tan poderosas es asistir a un torneo de envergadura, así pasó en su momento con Andriy Shevchenko cuando fue al Mundial Alemania 2006, al mismo Emmanuel Adebayor con Togo en la misma justa, por citar algunos.

Pero no siempre la historia ha podido premiar a los talentosos por alguna extraña razón, casos como el de Alfredo di Stéfano, que jamás jugó un Mundial pero es considerado uno de los mejores de la historia; George Best, que no tuvo la oportunidad con Irlanda del Norte; o Ryan Giggs, que con Gales no logró ir a un Mundial o a una Euro.

Del pasado, el gran Eusébio no pudo darle a Portugal un título o Johan Cruyff, que perdió una Final con Holanda y en Europa no brilló como deseaba. La lista puede ser interminable a nivel internacional o hasta local, aquí en México.

¿A qué voy? He visto imágenes hablando exclusivamente de torneos de selecciones; cómo Pelé se coronó en tres ocasiones, de Obdulio Varela y Alcides Ghiggia en el Maracanazo, a un Beckenbauer jugar con un brazo malo en México 1970 y 4 años después ser campeón en el Olímpico de Múnich, a Panenka inscribir su nombre en la historia ante Alemania con su cobro penal.

A Paolo Rossi regresar tras estar inactivo dos años y ser campeón con Italia en 1982 junto al legendario Dino Zoff; continuando con Maradona en 1986, a la sorprendente Holanda en 1988 y Dinamarca en 1992 con jugadores que marcaron época: Van Basten, Gullit, Rijkaard, Schmeichel, Laudrup, por decir algunos.

Vi cómo Ronaldo retornó de una lesión de rodilla, ser campeón con Brasil; a Del Piero y Totti alzarse en todo lo alto, a la España de los “bajitos” dominar Europa y el mundo, a Uruguay regresar a primer planos con una Copa América y a Chile bicampeona de Sudamérica con su mejor generación de la historia. Por último, a Cristiano Ronaldo levantando un trofeo con Portugal en la Eurocopa. Todo, todo en el futbol a veces es posible y cuando menos se espera.

La historia, por mientras, va dejando algunos sin premio como Puskas, Di Stéfano, Best, Baggio, Cruyff, Giggs, por decir algunos, a otros los pone en el escalón que ha querido para que el mundo le admire, Pelé, Zidane, Maradona, Beckenbauer, Rossi, Ronaldo, Del Piero, Iniesta, Lahm, Cristiano Ronaldo.

No se puede demeritar lo de CR7, el tipo es un atleta de hueso colorado, una máquina de futbol, un líder, un referente, un show dentro y fuera de la cancha, un humano que vive el futbol como si fuera cada juego importante el último, quizá no haya aparecido como se quisiera, quizá esa polémica que lo envuelve día a día le tenga tantos detractores como los que le apoyan, pero nadie puede negar que es uno de los mejores del mundo y que este título es mérito por su trayectoria.

El domingo pasado en París se pagó una de las tantas cosas que se debe a uno de los futbolistas del mundo más populares de los últimos tiempos, Cristiano Ronaldo, seguro aún hay muchas por saldar, entre ellas con Lionel Messi, por lo pronto el futbol tiene una deuda menos.

aquiroga Antonio Quiroga Periodista Televisa Ciudad de México, DF

 @Antonio_QH

@Antonio_QH Ver todas las emisiones