En la imaginaria

Por: Javier Sahagún 2016-07-08

De veras, no se vale. No manchen así al boxeo

La carrera pugilística de Gennady Golovkin está, sin lugar a dudas, en el registro más alto de su historia; está en plenitud, pues.

Paradójicamente, su récord profesional es muy irregular debido a causas completamente ajenas a su voluntad aunque nadie le escatima ni un ápice de poderío. El asunto es bien conocido: en realidad, muchos de los mejores boxeadores de su división han preferido sacarle la vuelta por la dificultad que implica enfrentarlo y porque vencerlo es una tarea bastante improbable para cualquiera. Golovkin es un monstruo de los encordados y eso ha sido, al mismo tiempo, un factor muy importante para acrescentar su fama y muy negativo para encontrarle rivales.

El problema de su siguiente combate, que ha sido anunciado esta semana, es que su rival en turno, el británico Kell Brook, se presenta como un mal contendiente. Brook es un peso welter natural y lo están conduciendo a enfrentar al mejor del planeta en la división de los medianos; es decir, Brook no tiene ninguna posibilidad de derrotar a Golovkin. Entendámoslo correctamente, Ezekiel Brook no va a contar con ninguna sola posibilidad de ganarle al kazajo, ninguna.

Este pleito abre un nuevo capítulo en la historia de Triple G; si bien es cierto muchos han preferido voltearle la cara antes que enfrentarlo, ahora resulta que firmó un compromiso bastante desigual, disparejo, lo que el mundo del boxeo no debería estar dispuesto a aceptar. Es más, hoy se hace necesario condenar este tipo combinaciones porque implican un fraude para el espectador y un riesgo para la integridad física del púgil que va en desventaja.

De hecho, el anuncio de la pelea causó cierto estupor en el medio boxístico por la disparidad entre los contendientes. El primero en manifestar su extrañeza fue el campeón británico de los medianos, Chris Eubank Jr, con quien estaba en tratos para pelear y quien se burló de la decisión de Golovkin al advertir que parece una broma la pelea ante Brook… y no le falta razón para decirlo porque además lo dejó como novia de pueblo.

También se escucharon voces que recordaron la dureza con la que fue tratado Saúl “Canelo” Álvarez al enfrentar en su anterior salida a un boxeador más pequeño, como lo fue Amir Khan, y exigen que se consigne tal despropósito, ahora de Golovkin, con la misma aspereza y rigor, cosa con la que estoy completamente de acuerdo.

No, este tipo de peleas no le ayudan en nada al boxeo. Son combates con final predeterminado, como si se tratara (como lo dicen en son de broma los detractores del boxeo) de una lucha de la WWE.

En lo personal, al boxeo, así, no le encuentro ningún sentido porque incluso termina por ser nocivo para la salud de los pugilistas. En serio, el boxeo así no se vale. Y en el último de los casos ¿qué necesidad tenía Golovkin de escupir sobre su carrera a estas alturas? De veras, no se vale.

Javier Sahagún Periodista Televisa Ciudad de México, DF

 @Javier_Sahagun

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