Ad Hominem Deportivus

Por: Óscar I. Guevara 2016-05-22

Historias de Liguilla. El error arbitral

“Para que un partido sea real, verdaderamente memorable… es necesario que contenga:
1.- Goles,
2.- Lamentables errores arbitrales,
3.- Un público bullicioso,
4.- Lluvia, un campo embarrado,
5.- Que el adversario falle un penal,
6.- Que un jugador contrario reciba la tarjeta roja,
7.- Algún tipo de incidente (una tontería, un absurdo, algo desagradable)”, así lo escribe Nick Hornby en su libro “Fever Pitch” publicado en 1992 en Inglaterra, y al día de hoy su tesis se mantiene vigente.

América fue eliminado por Rayados con un polémico penal,  tan polémico como el de hace un año ante Pachuca, aunque ambos discutibles, es decir, existen posturas en el ámbito futbolero que dicen que fueron bien marcados y posturas que atacan directamente al silbante, el que, por cierto, fue el mismo en los 2 casos.

Al profundizar en su postura del punto 2 “Lamentables errores arbitrales”, Hornby, fiel seguidor del Arsenal de Inglaterra, dice: “Prefiero que (el árbitro) se haga notar, prefiero chillarle y sentirme engañado por sus decisiones”, al indicar que no está de acuerdo con los comentaristas que aseguran que el árbitro que pita bien es el que no se nota.

Uno de los mitos del futbol mexicano es que el arbitraje siempre ayuda al América. Desde que terminó el juego Ricardo Peláez, y millones de aficionados, afirmaron que si la marcación hubiera sido al revés ya se hubiera armado un escándalo, pero no es necesario que América sea el beneficiado para que se arme polémica, ya ha sucedido al revés:

Semifinal 1989-90. La Universidad de Guadalajara derrotó 2-0 al América en el juego de ida, las Águilas empataron el global como locales en apenas 33 minutos, con tantos de Zaguinho y Antonio Carlos Santos, el 2-2 global les daba el pase a la Final para buscar el tricampeonato, pero apenas empezado el segundo tiempo, el árbitro José Antonio Garza y Ochoa marcó penal por una mano de Gonzalo Farfán que cometió fuera del área. Jorge Dávalos convirtió desde los 11 pasos para darle el pase a los Leones Negros con global 3-2.

VE AQUÍ EL VIDEO DE LA SEMIFINAL 1989-90

Semifinal 1992-93. Rayados derrotó 1-0 al América en el juego de ida, por lo que las Águilas debían ganar en el Azteca para llegar a la Final. En un hecho sin precedentes se importó a un árbitro de Costa Rica, Berny Ulloa, para el cotejo definitivo, su legado fue 3 goles anulados incorrectamente al conjunto de Coapa para quedar fuera.
1) Minuto 35. Cesilio de los Santos habilitó a Germán Martelotto, quien controló y definió, pero el gol fue anulado por fuera de lugar de Luis Roberto Alves, quien estaba atrás del argentino y no intervinó en la jugada.
2) Al comenzar el segundo tiempo, Bernardo mandó pase filtrado a Zaguinho, quien arrancó en línea con el último defensa, pero le señalaron fuera de lugar, al momento de pisar el área y definir, el juez ya había pitado.
3) Minuto 77. América desbordado, servicio de Martelotto desde la izquierda a Hugo Sánchez, quien de primera habilitó a Pedro Pineda para que éste resolviera, otra vez el juez de línea Francisco Javier Sánchez marcó fuera de lugar pero el joven delantero llegaba de atrás, el que estaba ligeramente adelantado era Zague, quien no intervino en la jugada.

VE AQUÍ EL VIDEO DE LA SEMIFINAL 1992-93

Muchos no saben de estas historias porque creen que las Liguillas comenzaron con los torneos cortos, pero el error arbitral siempre ha estado presente, a veces a favor y a veces en contra, ya lo indicaba el legendario Helenio Herrera desde mediados del siglo pasado: “Es penal cuando dice el árbitro, es gol cuando dice el árbitro, es off-side cuando dice el árbitro”.

Lo verdaderamente loable es aceptar la derrota pese a los errores arbitrales, algo pocas veces visto pero que sí ha sucedido, como lo hizo el Necaxa de Manuel Lapuente en Invierno 96 al perder la Final ante Santos por un gol marcado en fuera de lugar por Jared Borgetti, ese día Lapuente dijo “Dejamos el título en buenas manos, nos ganaron porque fueron mejores y así  lo reconozco”, frase que perfectamente podría adoptar hoy Ricardo Peláez, quien era el goleador de ese equipo.

Óscar Ignacio Guevara Salinas Periodista Televisa Ciudad de México, DF

 @OscarGuevara_TD

"Todos lo sabemos todo gracias a todos" Ver todas las emisiones