De corazón necaxista

Por: Anselmo Alonso 2016-05-05

Contra los pronósticos

Hay cosas en el futbol que de repente son difíciles de explicar. El aficionado que va todos los domingos al estadio espera simplemente que su equipo gane, porque realmente cree que es mejor.

Cuando se dan victorias no pensadas, goles increíbles, errores magistrales, cosas fuera de lo común, entramos los comentaristas y tratamos de darle cauce a lo diferente, a lo raro, a lo futbolístico. En muchas ocasiones caemos en clichés comunes, porque en el fondo ni nosotros entendemos lo que sucedió, porque así es el futbol, con sorpresas que lo hacen cada día más atractivo.

Desde hace algunos días he pensado en el Leicester City, un equipo modesto en Inglaterra que le dio la vuelta a todos los pronósticos y hoy es el centro de atención de los comentarios y las alabanzas. En lo que nos ponemos de  acuerdo en cómo pronunciarlo, le damos un crédito histórico y revolucionario.

Un equipo que sin mucho, logró todo. Sin presupuesto quedó por encima de los equipos más ricos del mundo. En el fondo, este tipo de ejemplos le ayudan al mundo del deporte, alimentan el espíritu y la capacidad de soñar. Cómo un equipo sin reflectores, sin impacto en medios y sin dinero, logra estar tocando el cielo del futbol.

La ciudad, su gente, su camiseta, tienen un rostro, antes invisibles y hoy héroes. Esto lo logra el futbol,  un deporte que a nivel internacional es cada vez más competido y que los aspectos físico-técnicos cada día están más equilibrados. Trabajo, trabajo y trabajo. Esa es la sencilla fórmula, un esfuerzo conjunto, una idea común y un entrenador que pudo convencer a sus jugadores de pasarse del lado de los ganadores.

Ganar un partido a un grande es una sorpresa y se puede dar en cualquier rincón del planeta, pero que un equipo logre un campeonato después de 38 jornadas es un camino largo y muy pesado. Semana a semana trabajar hasta el último detalle, físicamente al 120 por ciento y luego renovar constantemente la confianza en cada uno de los integrantes del plantel, vaya labor la de Claudio Ranieri y su grupo de colaboradores. En serio, mis respetos a todos ellos.

Ahora viene un periodo complicado, los millones giran alrededor de un plantel que no tenía la costumbre de codearse con los ricos. Hay que apuntalar al equipo para las diversas competencias y lo que haga o deje de hacer el Leicester va a estar plasmado en los diarios. Ya tienen un lugar y eso tiene una gran responsabilidad.

Lo importante no es llegar sino consolidarse, dicen los clásicos, y hay mucho de verdad. Vienen las vacaciones para los futbolistas y el enorme trabajo de escritorio. Vienen contratos diferentes en todos los órdenes, viene más dinero que habrá que administrar diferente, viene la vida del famoso, que si no es bien digerida puede ser efímera.

A todos en el mundo del futbol nos dio gusto que ganara el Leisceter la Premier. Renueva las competencias y las aspiraciones de los equipos llamados chicos. Hasta los más puristas del futbol defendieron las formas y el estilo del  equipo inglés, mismas que en otro cuadro serían duramente criticadas. Son las bendiciones que recibe el que no resulta favorito y el que hace un esfuerzo extra por llevarse la victoria. Bendito sea el futbol que nos dio la oportunidad de vivir otro momento increíble. Mientras, que el balón sigue rodando en el mundo

Anselmo Alonso Periodista Televisa Ciudad de México, DF

 @AnselmoAlonso

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