Cortita y al pie

Por: Oswaldo Tejeda 2016-02-25

Lo que se le viene a Pumas

A partir de este viernes cuando visiten a los Tiburones Rojos, las próximas tres semanas para Pumas serán trascendentales en sus aspiraciones en la Liga MX y en la Copa Libertadores.

Entre el 26 de febrero y el 20 de marzo, los universitarios tendrán que sortear siete partidos en total, cuatro del torneo local y tres de la justa continental, pero además deberán sumarle la complejidad y consecuencias que traerá el desplazarse casi 30 mil kilómetros para hacer frente a esos compromisos.

Nada extraño es que Guillermo Vázquez haya iniciado ya desde la semana anterior a “rotar” a su plantel, pues inicia su “vía crucis” en esta octava jornada del Clausura 2016. Inicia con una visita a Veracruz, que aunque no ha marchado nada bien en el torneo, tiene la exigencia de responder ante su afición por todo lo que rodea actualmente a Carlos Reinoso y su ya famosa ausencia en días pasados por compromisos familiares.

Sólo unas horas después de regresar a la Ciudad de México, la parte del grupo que decida Memo tendrá que viajar a Panamá y posteriormente a Asunción para el segundo juego de la Libertadores contra el Olimpia a realizarse el martes 1 de marzo, que si bien no le fue bien con Táchira en su debut, siempre de local se torna complicado. Este traslado y el regreso suman aproximadamente 14 mil 600 kilómetros.

A su regreso, tendrán no más de tres días para preparar el Clásico contra Cruz Azul, que si bien es en el Olímpico Universitario, recibirán a una Máquina últimamente “motivada” por los recientes y reprobables, por cierto, festejos de Tomás Boy.

Y apenas termine ese partido, la misma noche del domingo iniciarán el peor de los viajes, una verdadera aventura de tres distintos vuelos y más para llegar al partido del 9 de marzo contra el Deportivo Táchira. El conjunto universitario volará a Bogotá, Colombia, primero; de ahí hará lo mismo a Caracas y posteriormente a La Fría, para entonces todavía trasladarse casi 3 horas en autobús a San Cristóbal, Táchira, donde será el juego el miércoles 9 de marzo.

El regreso será el mismo, tres horas de autobús y tres vuelos, incluso con la medida de que el último, el de regreso ya a México, será directo a Monterrey, debido a que el sábado siguiente tendrán que encarar a quienes les arrebataron el título meses atrás, Tigres y su goleador francés André-Pierre Gignac.  Esta “aventura” venezolana suma otros 10 mil 800 kilómetros.

La buena es que después de visitar al campeón es que regresan a la Ciudad de México para dos partidos consecutivos, la mala, que con pocos días de diferencia, el Deportivo Táchira les regresa la visita el 17 de marzo y Monarcas el 20 también estará en el Olímpico del Pedregal.

A grandes rasgos y sin cuantificar traslados a aeropuertos y horas de espera en ellos, el equipo auriazul se moverá más de 29 mil kilómetros en esas tres semanas, pero más allá de las distancias, las horas y el cansancio que eso genere, estarán los resultados que obtengan los que pueden determinar su destino en la Liga y en la Copa.

Los partidos seguirán, solo que tomando en cuenta que se atraviesa la fecha FIFA el último fin de semana de marzo, el conteo para Pumas lo dejé hasta ahí. Finalmente, hay que darles un respiro.

Oswaldo Tejeda Periodista Televisa Ciudad de México, DF

 @oswaldotejeda

Comentarista y reportero de Televisa Deportes Ver todas las emisiones