Una redonda no para

Por: Toño Quiroga 2015-07-23

La delgada línea de la ética deportiva

En México el tema del momento es y será el polémico penal anotado por Andrés Guardado en el ocaso del segundo tiempo ante Panamá, que dio el empate parcial, esto aunque se gane la Copa Oro o se pierda este domingo ante Jamaica.

El asunto pasa por el tema de la ética, del Fair Play y la vergüenza deportiva, que para muchos mexicanos y no mexicanos no se dio como esperaban o pensaban que fuera posible.

Pero, ¿Andrés Guardado es pionero en esto? No, que pudo dictar un precedente a nivel mundial sí, que la FIFA lo hubiera tomado como un estandarte en la época más oscura del futbol y también sería un héroe, pero no recuerdo remotamente algún penal marcado en un torneo de relevancia mundial, polémico o inventado, que se fallara por el tema “Fair Play”, aunque la losa no debe recargarse sólo en él, habría otro más en esta manzana de la discordia, que mantiene un puesto por gracia divina.

La historia dicta que Maradona metió un gol con la mano, llevó a Argentina a la Final, la ganó y se le vanagloria desde ese instante. Que Brehme convirtió un penal dudoso en la Final ante la Albiceleste en Italia ’90 y Alemania a la postre fue campeón. La mano de Thierry Henry para que William Gallas metiera el gol del pase de Francia a Sudáfrica 2010. El fuera de lugar clarísimo de Tévez ante México en tierras africanas. O el tan citado penal de Robben que Huntelaar marcó para que México fuera eliminado por Holanda en Brasil 2014.

No, la historia no habla de Fair Play en partidos de índole mundial o continental, el Fair Play se ha dado en pequeñas muestras a lo largo de la historia, signo de que a final de cuentas, habrá algunos que aún muestran mucho de honestidad y respeto al rival, más por ser humano que por otra cosa.

Pero, ¿realmente en el futbol aplica el Fair Play, la ética y la vergüenza deportiva? La respuesta es simple, no. ¿Cuántos penales en torneos de Liga o continentales de clubes inexistentes se han marcado, clavados en el área, faltas fingidas, agresiones exageradas, hacer tiempo, las famosas faltas inteligentes?

Ya lo dice Valdano en su libro “Los 11 poderes del líder” en un capítulo exclusivo sobre la ética donde habla de lo que aconteció en el Mundial de México 1986 con el gol de Maradona:

“El gol nos  ponía ante una contradicción ética porque por un lado transgredía la regla, pero por otro nos ponía ante un concepto moral: la justicia. Las heridas de la guerra de las Malvinas estaban todavía frescas y el del futbol era el territorio perfecto para compensar aquella humillación”.

Valdano justifica después de más de 20 años un accionar y se arrepiente del mismo, quizá Guardado no lo haga ahorita porque llamó a su ética profesional que le dictaba marcar un penal.

Sin embargo ante los reflectores, el desgaste por la prensa y la misma presión mediática, el propio Miguel Herrera o quien haya dado la orden de anotar el penal lo haga a futuro aunque lo dudo.

Duele comprobar, sin querer meter cuestiones políticas-sociales, que los mexicanos dedicamos mucho más tiempo e interés a este tipo de asuntos que a lo que verdad debiera ser mucho más importante.

El filósofo Peter Singer hace el cuestionamiento sobre un hecho de falta de estos tres tópicos por jugadores de talla internacional en juegos oficiales tal como Manuel Neuer en Sudáfrica 2010:

“¿Cómo habrían reaccionado los aficionados al futbol, si Neuer hubiera parado el juego y hubiese dicho al árbitro que había sido gol? Neuer desaprovechó una oportunidad poco común de comportarse noblemente delante de millones de personas. Los jugadores no deben estar exentos de la crítica ética y de una sanción pertinente por lo que hacen en el campo”.

Así estará Andrés Guardado, no será castigado por la FMF, pero vivirá con la mancha de que para algunos se pudo convertir en héroe de ética futbolística.

Sí, como aficionado me hubiera gustado que lo fallara, que mostrara que a final de cuentas los mexicanos no somos como los demás, como lo dijo el mismo Andrés, al recordar que cuando se ha estado del otro lado de la moneda, los rivales no se han tocado el corazón.

Me viene a la mente una singular frase típica de las mamás: -Si ellos se lanzan de un barranco, ¿tú también? Tú debes ser diferente-.

Guardado por momentos pensó en esa frase y dudo en anotar el penal, estuvo en esa delgada línea de la ética deportiva, pudo quedar exento de la crítica social, pero hubiese tenido también la profesional encima ahora, de cualquier modo, estoy seguro que la decisión que hubiera tomado el capitán del Tri iba a ser tan aplaudible como rechazada por una sociedad que muchas veces jamás está contenta y siempre encuentra el famoso “frijol en el arroz”.

La realidad es que ese penal seguirá dando de qué hablar y no tanto, a futuro, porque haya sido anotado, sino porque mantuvo en la oscuridad un pobre funcionamiento y la pérdida de un técnico que sigue acompañado por la suerte y su crédito se agotó, al menos, así dictan las tendencias en redes sociales.

Antonio Quiroga Periodista Televisa Ciudad de México, DF

 @Antonio_QH

@Antonio_QH Ver todas las emisiones